Un circo llamado Paulette

Ojo por ojo
Álvaro Cueva

2010-04-04•Acentos

Milenio

Qué circo tan más pavoroso el de la niña Paulette. Que si la
mataron, que si no la mataron. Luego, que si la mató la mamá, que si
la mató el papá, que si la mató una tercera persona. ¡Hagan sus
apuestas, señores!

¿En qué momento nos terminamos de descomponer como sociedad para
jugar con una historia tan macabra como ésta?

¿En qué punto los medios de comunicación perdieron la brújula y
decidieron que ésta iba a ser la nota del mes?

¿Para quién están trabajando las autoridades? ¿Para la justicia,
para la opinión pública o para impedir una catástrofe política?

Le voy a decir la verdad. Cuando me enteré de este caso dije: ¿Y?

Sí, ¿cuál es la relevancia de que una niña bien desaparezca de su
condominio inteligente en una zona nice del valle del México cuando
todavía no acabamos de hacerle justicia a decenas de niños que
murieron quemados en Hermosillo, Sonora?

¿Como para qué tendríamos usted y yo que detener nuestras
actividades para buscar a esa chavita habiendo cientos de niños
mexicanos perdidos, robados o utilizados en actividades de lo más
vergonzosas, por los que nadie pega ni un triste letrero en los
tableros de los supermercados?

¿Qué tiene esa niña de especial cuando el mundo entero le está
exigiendo respuestas a Benedicto XVI por miles de violaciones
cometidas contra menores de edad por parte de sacerdotes católicos?

¿Quién era Paulette como para desviar los análisis que se estaban
haciendo de lo que pasó en el Bar Bar, en el Tec de Monterrey, en
Durango, en Ciudad Juárez, en San Pedro Garza García y en varios
puntos del estado de Tamaulipas?

Evidentemente fue una cortina de humor muy barata que debió haber
sorprendido, primero que a nadie, a los que cometieron ese delito
(hayan sido quienes hayan sido), porque ante el régimen de impunidad
en el que vivimos, lo menos que cualquier criminal hubiera esperado
era que se le diera seguimiento a este drama.

¡Cuántos casos conoce usted donde las averiguaciones previas tardan
años, donde nunca encierran a nadie y donde, cuando aparecen los
culpables, salen a la calle al poco tiempo como si sólo hubieran
cometido una travesura en casa de sus papás!

Misteriosamente, con Paulette todo es diferente. El largo brazo de la
ley es muy largo, muy rápido y muy fuerte, como en una película, como
en una serie de televisión.

De hecho, la televisión, la radio y la prensa escrita están jugando
un papel muy interesante en este cuento, porque, como por arte de
magia, se olvidaron de todo lo demás y se volvieron a convertir en
ministerios públicos paralelos.

A lo mejor usted no lo aprecia porque se mueve en otros ámbitos, pero
no es común que los medios tradicionales como la radio y la
televisión monten guardias y hagan transmisiones en vivo para cubrir
una noticia.

Eso sólo se hace con gente como Paco Stanley, Gloria Trevi o Salvador
Cabañas.

¿Por qué? Porque eso cuesta una fortuna, porque los medios
tradicionales son un negocio chapado a la antigua y porque en los
negocios chapados a la antigua si no hay una garantía de
recuperación, la unidad de control remoto se queda estacionada.

¿Qué garantía tenían estos señores de que Paulette les iba a dejar
tanto dinero como Alejandra Guzmán? ¿Cuál era su respaldo económico?

No sé usted, pero yo, por ejemplo, hasta el día de hoy no tengo claro
quién mató a Luis Donaldo Colosio, pero con Paulette hubo
profesionales de la comunicación que desde el primer momento juzgaron,
condenaron y alucinaron. ¡Por qué!

Además, en un estado priista, en el estado de Enrique Peña Nieto.

¡Ya! Seamos sinceros: ¿quién ordenó que Paulette fuera la estrella
de la temporada? ¿Quién cambió las prioridades de los medios para
que todo el mundo hablara con tanto fervor de esta niña?

¿Qué instancia hizo que la autoridad se moviera como normalmente no
se mueve para generar información a cada instante? ¿Qué era de lo
que teníamos que dejar de hablar?

Y reflexionemos también sobre nuestro papel como consumidores de
información: ¿Por qué nos dejamos?

¿Por qué sucumbimos a la tentación de esta historia, en lugar de
darle su justo lugar como parte de la avalancha de notas rojas que
recibimos a cada rato?

Qué circo tan más pavoroso el de la niña Paulette. Pavoroso por
ella, pero más por nosotros, por nuestros medios y nuestras
autoridades. ¿A poco no?

¡Atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com

3 comentarios:

lecttor dijo...

Excelente tu comentario, pero de todos modos considero que como sociedad tenemos que seguir este caso; que como bien dices es uno en un millon, sin embargo no podemos dejar que nos mientan (gobierno y medios) y seguir mostrando siempre la imagen de un pueblo dejado y conformista, que solo se queda viendo y nunca hace nada. Por eso considero que si hay que dar seguimiento a la resolucion final. Ahorita es paulete despues sera una matanza en alguna manifestacion o un fraude electoral.

Saludos

Amrac dijo...

pero lecttor, como te atreves a decir eso, no es solo Paulette, ya hubo una matanza en una manifestación en 1968, ya hubo fraude electoral en 1988, y en el 2006, y antes y durante.... que no nos dejamos, con casos como el de Paulette, con noticias como las de la Influenza y el Chupacabras son con las que nos estan haciendo quedar como unos dejados.

En estos momentos Mexicali se esta recuperando de un temblor de 7.2 Ritcher de magnitud, ¿cuantos niños murieron en la guarderia del ABC?, cuantas personas han sido extorcionadas, secuestradas y asesinadas... como nos tiene el narco...

Sin embargo, Paulette parece ser un caso especial... y la pregunta de un mexicano que no se deja como dices, es ¿Que es lo que la hace mas especial que las miles de victimas mexicanas?

Omar dijo...

sinceramente, yo creo que es un cazo mas de distraccion, ya que como es posible que se le de tanta importancia o relevancia a un solo caso, siendo que hay cientos de casos de niños desaparecidos, asesinados etc. como que es algo obvio, ademas yo creo que el gobierno nos cree estupidos para no darnos cuenta de que usa a la prensa para cegarnos

como en el cazo de la influenza AH1N1, que sinceramente no se si tuvo que ver algo la visita de obama a mex y ademas en ese tiempo se legalizo el uso de algunas drogas, pero por el miedo que causaron los medios en la gente nadie protesto, nadie dijo nada

igual como tu dices con lo de la guarderia ABC, todavia no se resuelve el condenado caso que involucra no a una sola niñita como es con Paullete, sino que eran varios, pero el goobierno solo buscoo la forma de lavarse las manos como siempre y el caso sigue volando mientras los padres siguen sin tener a un culpable :S


bueno como dicen a votar para desplazar a los funcionarios inutiles que nomas sirven pa mentirnos, calentear sillas y cobrar cheques, haber si mejora un poco el pais

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