Davos concluye con optimismo moderado
31 ene 2010 15:45 GMT
Durante la sesión de clausura del Foro Económico Mundial llevado a
cabo en la ciudad de Davos, Suiza, tanto banqueros como empresarios
han expresado optimismo moderado en torno al año que comienza.
El consenso de este año parece girar en torno a que el mundo está
mejor que hace doce meses. Sin embargo, la recuperación registrada
hasta ahora es frágil, el aumento del desempleo continúa siendo una
preocupación y es necesario lograr una cooperación mundial capaz de
incrementar la regulación bancaria.
En ocasiones anteriores, eran las manifestaciones anticapitalistas las
que amenazaban con robarse los titulares vinculados a lo que sucedía
en Davos.
Este año, las denuncias más poderosas sobre un capitalismo sin
restricciones vinieron desde el interior de la sala de conferencias.
Banqueros a la defensiva
Sin embargo, un sisma profundo sobre el tema de la reforma bancaria no
provocó una división total en la reunión.
Al final de esta semana surgió un consenso moderado sobre que la
recuperación global es muy frágil para poner en riesgo los programas
de estímulo y sobre la necesidad de regular a los bancos más de cerca
para evitar el riesgo de otro colapso financiero.
Este domingo, los principales banqueros añadieron más conclusiones a
su discurso. Argumentaron que ellos no fueron los únicos causantes de
la crisis y que ésta no puede superarse con una varita mágica.
Nuevas regulaciones son bien recibidas pero si éstas son demasiado
fuertes podrían estrangular el crecimiento e incentivar llamados
populistas hacia el proteccionismo.
Además se discutió la posibilidad de implementar un impuesto de
garantía sobre instituciones financieras para ayudar a rescatar a los
bancos en cualquier crisis financiera futura sin necesidad de recurrir
al dinero de los contribuyentes.
Políticos y banqueros expresaron su respaldo a la propuesta mientras
que el Fondo Monetario Internacional (FMI) la calificó de "práctica".
Este impuesto es uno en una serie de opciones que serán delineadas por
el FMI y que será presentada en la reunión de los ministros del G20
que se llevará a cabo en abril.
Un punto que causó ansiedad y que fue compartido por todos los
presentes parece ser el que ahora la era del liderazgo superpoderoso
ha concluido y llegar a un acuerdo sobre el cambio se ha convertido en
una tarea aún más difícil, tal y como demostró el fracaso de las
negociaciones sobre cambio climático en Copenhague.
Sin embargo, este año la pizca de optimismo registrado en Davos ha
sido el interés en las innovaciones tecnológicas, las cuales a su vez
pueden generar nuevos problemas, como la ciberguerra, pero también
pueden ofrecer nuevas soluciones sencillas y sorprendentes.
Davos: los bancos contraatacan
29 ene 2010 12:35 GMT
La ofensiva de los banqueros en Davos contra una reforma del sistema
financiero internacional tiene en la mira el plan anunciado por Barak
Obama el 21 de enero.
Según los banqueros una reforma como la propuesta por el presidente
estadounidense podría desbarrancar la economía internacional.
"El peligro es que al limitar las actividades de los bancos se reduzca
la liquidez, el costo del crédito y la capacidad de apoyar a la
economía", dijo William Rhodes, vicepresidente del Instituto
Internacional de Finanzas al matutino británico The Times.
¿Es para tanto?
Ladran Sancho
El plan Obama es la iniciativa más radical hasta el momento al
proponer la separación entre la banca de depósitos y la de inversión
(especulativa).
A pesar de la ofensiva de los banqueros, este intento de reducir el
tamaño de los bancos y el riesgo sistémico, ha concitado una
adhesión bastante amplia a nivel internacional.
En lo político, el presidente de Francia Nicolas Sarkozy y la
oposición conservadora en el Reino Unido, que en meses podría
convertirse en el gobierno, apoyaron el plan.
En el sector financiero, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-
Claude Trichet, máxima autoridad monetaria de los 16 países que
tienen el euro como moneda, y el del Banco Central de Inglaterra,
Mervin King se manifestaron a favor.
Uno de los argumentos en contra del plan Obama es que requiere
consenso internacional porque medidas unilaterales podrían favorecer a
ciertos centros financieros por encima de otros.
Según Olann Kerrison, jefe de Análisis del "Lafferty Group",
consultora del sector financiero, este peligro es real.
"El tamaño de los bancos y la división entre los bancos de
especulación y los de depósito son fundamentales para disminuir el
riesgo de una economía. Si una economía quiere ganar un poco de
inversión adicional manteniendo el status quo actual puede hacerlo
pero tendrá que convivir con este riesgo", indicó Kerrison a BBC
Mundo.
El G20
La coordinación internacional no será fácil.
Cada país tiene una realidad específica y una "cultura" financiera.
China tiene los bancos más grandes del planeta, pero está
fundamentalmente enfocado en el mercado nacional. Japón, amante de lo
"pequeño es hermoso", no aplica esta regla estético-productiva a las
finanzas, donde favorece los grandes bancos.
En Alemania y Francia existe un modelo de "banca universal" que no
crea entidades diferentes para bancos de inversión y depósito, aunque
tiene una regulación estricta para separar el funcionamiento interno,
de modo que no se especule con el ahorro de la gente.
En este sentido, la reunión del G20 en junio puede cumplir un rol
fundamental en la coordinación internacional ahora que se ha recobrado
el ímpetu político para la reforma.
El pantano
El peligro más grave para el plan Obama se encuentra en el congreso
estadounidense.
Los bancos están dispuestos a usar todo su poder de fuego para frenar
la reforma. A su favor está que Obama perdió la mayoría automática
en el Congreso y, por lo tanto, dependerá del consenso para avanzar
con el tema.
En declaraciones al Financial Times el presidente del comite de
servicios financieros en el congreso, Barney Frank dijo que la
legislación sería aprobada en seis meses.
Sin embargo, Ethan Siegal, del "The Washington Exchange", una
consultora financiera en Washington, indicó a BBC Mundo que la reforma
puede naufragar en el congreso.
"La separación de los bancos de inversión y los de depósito es parte
de la reforma financiera que Obama presentó en el congreso en 2009.
Los bancos van a ejercer todo su poder ante el congreso para aguar
estas propuestas. De modo que habrá que ver qué sobrevive de todo el
paquete. Por el momento, le doy un 50-50 % de posibilidad de que se
apruebe la separación de los bancos", señaló a BBC Mundo Siegal.
Luces y Sombras
Aún suponiendo que el plan Obama supere estos escollos y alcance un
amplio consenso internacional, ¿será la reforma integral que necesita
el sistema financiero para evitar otra debacle?
En un diario que difícilmente pueda ser acusado de tendencias
anticapitalisas, el Financial Times, uno de sus editores, Martin Wolf
señala que sin una reforma del llamado "shadow banking"(bancos en las
sombras), el sistema financiero internacional seguirá siendo
vulnerable.
El "shadow banking" funciona como una banca opaca que opera con la
cobertura de la desregulación financiera y los paraísos fiscales.
Segun Juan H. Vigueras, autor de "La Europa opaca de las finanzas" y
"Los paraísos fiscales", nadie ha mostrado voluntad política en este
tema.
"Mientras no se modifiquen estos mecanismos de la desregulación
financiera, no se solucionará la vulnerabilidad del sistema financiero
que no se agota en el tema del riesgo. El gran desafío es tener un
sistema bancario que favorezca la producción y no la especulación",
indicó a BBC mundo Vigueras.