Hace minutos Milenio TV entrevisto a la madre de los niños asesinados (Martín y Bryan Almanza Salazar, de 9 y 5 años de edad) por soldados en el retén cerca de Nuevo Laredo.
Ella relata que pasaron el retén y le extrañó que los soldados no les marcaron el alto para ser inspeccionados, y a continuación, ya cuando se alejaban abrieron fuero contra el vehículo familiar, ella bajó con uno de sus niños en brazos y con una manta hacía señas para que se dieran cuenta que traían niños.
En ningún momento se percató de que los soldados repelieran el ataque de un posible grupo armado. Cuenta que corrió hacia el monte y que le mataron a su niño en sus brazos; ella se acerco a su vehículo a socorrer al resto de la familia e inmediatamente los soldados lanzaron granadas. Su marido casi pierde una mano en el ataque.
Horas después, gran número de soldados catearon su domicilio. Provocando el temor de su hermana ahí presente.
La señora pidió la ayuda de Felipe Calderón ya que los soldados no se le separan, están presentes en su domicilio, en el hospital donde está internado su esposo y estuvieron en la funeraria donde estaban los niños muertos.
;;;;;;;;;;;;;;;
TIROTEAN SOLDADOS A CIVILES INERMES; DOS NIÑOS MUERTOS
Disparan a dos familias en un retén cercano a Nuevo Laredo
Tirotean soldados a civiles inermes; dos niños muertos
Nos arrojaron hasta granadas, aseguran padres
Carlos Figueroa
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de abril de 2010, p. 5
Nuevo Laredo, Tamps., 6 de abril. Elementos del Ejército Mexicano
dispararon y arrojaron granadas de fragmentación contra una camioneta
en la que viajaban dos familias rumbo a la playa de Matamoros, después
de pasar un retén en la carretera Ribereña. El saldo fue de dos
niños muertos y dos adultos heridos.
Los padres de Martín y Bryan Almanza Salazar, de 9 y 5 años de edad,
respectivamente, presentaron una denuncia contra los militares ante el
Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, y exigieron castigo para
los soldados culpables.
En la agresión resultaron lesionados Martín Almanza Rodríguez, de 30
años de edad –padre de los pequeños–, y Carlos Alfredo Rangel, de
22 años, tío de las víctimas. Ambos se encuentran internados en la
clínica de especialidades de esta localidad fronteriza.
Martín y Bryan viajaban en compañía de sus padres, el ya mencionado
Martín Almanza Rodríguez y Cintia Salazar Castillo, de 28 años de
edad, además de sus hermanas Lucero Michel, de 10 años; Jennifer, de
8, y Yesenia de 3.
En la camioneta también iba el matrimonio formado por Carlos Alfredo
Rangel y Vanessa Viridiana Velázquez Carmona, con sus dos hijos: uno
de tres meses, identificado como Jesús Alfredo Rangel Velázquez.
Según la denuncia de los afectados, la madrugada del domingo los siete
niños y los cuatro adultos viajaban en una camioneta tipo Tahoe,
conducida por Carlos Alfredo Rangel, quien al pasar por el retén
militar observó a los soldados que se encontraban a un costado de la
carretera. Rangel disminuyó la velocidad, pero no recibió ninguna
indicación para detenerse.
Después de pasar el retén, los soldados comenzaron a disparar de
forma indiscriminada contra la unidad; incluso, los adultos aseguraron
que les arrojaron varias granadas de fragmentación.
Narraron que vivieron momentos de terror y confusión en los que
descendieron de la camioneta y trataron de correr al monte. Martín
Almanza cargó a sus hijos Bryan y Michel, pero en ese momento sintió
el rozón de una bala. Su hijo Bryan estaba cubierto de sangre. Murió
en sus brazos. Pese a que los civiles gritaban a los soldados que no
les dispararan porque había niños, los uniformados hicieron caso
omiso e hirieron al otro pequeño, quien murió en el lugar.
Martín Almanza fue trasladado a la clínica de especialidades junto
con Carlos Alfredo Rangel, quien al tratar de proteger a su bebé fue
herido en las piernas. En el nosocomio, Carlos Alfredo relató:
"De repente nos empezaron a disparar; yo me quedé con mi esposa y mi
bebé en la camioneta y ellos le tiraban a todo lo que se movía. Les
gritábamos que traíamos familia y nos seguían tirando. Incluso
cuando pasamos frente a ellos bajamos los vidrios de la camioneta para
que vieran a los niños, pero no sé qué pasó.
"Al verme herido cortaron cartucho y me dijeron que me iban a matar;
desde ese momento ya no supe nada… íbamos pura familia con siete
niños. Mi esposa se bajó de la camioneta y corrió al monte con el
bebé y le seguían disparando."
Por su parte, Martín Almanza pidió a las autoridades que intervengan,
pues no puede estar ocurriendo este tipo de agresiones. Cuando pasamos
el retén sacamos una toalla por la ventanilla para tratar de decirles
que iban niños, pero no hicieron caso. Su esposa, Cintia Salazar,
comentó: Íbamos de viaje, me quitaron a dos de mis niños. ¿Quién
me los va a regresar?, pues nadie. Les decía que no nos tiraran porque
había niños, pero me ignoraron.
Explicó que otro grupo de militares llegaron a auxiliarlos y hasta me
ofrecieron una disculpa, pero con disculpas nadie me los va regresar;
ellos iban a la escuela como cualquier niño.
La noche del lunes y madrugada de este martes, los restos de Martín y
Bryan Almanza Salazar fueron velados en su vivienda de la colonia Los
Colorines y después en una funeraria. Por la tarde fueron sepultados.
María Teresa Castillo, abuela de los pequeños, expresó: Mis niños
eran bien lindos, muy queridos por todos.
Más y mejor información solo en Resiste































